miércoles, 14 de julio de 2010

CHE, ACÁ TODXS SOMOS TODO. IGUALES DERECHOS PARA TUTTI EL PUEBLO!!


A VER SI LOS DINOSAURIOS LES DEJAN 
DE JODER LA VIDA 
A LXS COMPATRIOTAS!!!!
Cumpas, los parlatutis  retardatarios, como los llamaría el General Perón, y sus amigos con sotana comandados por el Cruzado Fundamentalista BErgoGliO, que aprovecha a los giles para hacer política a favor de su candidatura a Capo de tutti Capi en el Vaticano, le meten al verso, dale que vá, total el aire es gratis. 

Mienten descaradamente para achicar la democracia y arrinconar a nuestros compatriotas a lugares de segunda. 

Como lo hicieron con las minas durante siglos, dejándolas sometidas a los caprichos de los machos... pero si la iglesia católica decía que las minas no tenían alma!!!! Qué caraduras!!!! Los que no tenían alma eran los Papas y los curas que repetían esa infamia.

El Comando Megafón dice que es hora que el Fundamentalista BeRgoGlio y los capos de la iglesia católica se ocupen de los curas abusadores de jóvenes y niños

Mas tarde que temprano el proyecto será ley porque el tiempo no para y la Historia tampoco. El pueblo siempre pasa dijo Mao.
Chau cumpas y Viva Perón carajo!
 


lunes, 12 de julio de 2010

UTPBA. DE ASAMBLEAS, GREMIOS Y TRABAJADORES


Che cumpas, al Comando Megafón le vienen llegando a su correo mensajes de cumpas de la UPTBA que están cabreros con la última asamblea y también de cumpas que se están organizando en otro espacio, como se dice ahora.... El Comando sabe que hay problemas por todas partes en los gremios, es natural diría el General Perón,  hay problemas que vienen de lejos, planteos diferentes, peleas, diferencias ideológicas y no tanto, etc. etc. Pero parece que ahora en el gremio de los periodistas se desató el quilombo!!!

Y bueno, pasa que cuando las conducciones se hacen de mármol, las bases protestan y empujan para llegar a los lugares donde se cortan los bifes. El Comando Megafón siente que es uno de esos momentos. Por eso decidió hacer público entre los cumpas uno de tantos mensajes que recibió.

Este es el mensaje de una cumpa, se llama Irene y es delegada gremial del diario La Nación. Qué lo parió...justo el diario de Mitre!!!!. Las minas suelen tener el bocho bien aceitado y equilibrado, por eso bien vale la pena escucharlas un cacho. Ahí va:

Desde el martes 29 a la noche intento una y otra vez poner en palabras lo que vi, oí, sentí… y van… Desde esa noche de junio, esa noche de martes, busco en mi cabeza las coordenadas para entender donde estamos parados ahora.

No era mi primera asamblea en el gremio de prensa; desde la anterior calculo que pasaron unos 27 años, poco más, poco menos. 

De aquella me queda un recuerdo impreciso: calles oscuras (pudo ser en el microcentro o en Monserrat). En una esquina, o ahí nomás de una esquina. Las escaleras de mármol negro, como el frente del edificio. Pisos de madera, techos altísimos. Ésta o cualquier otra descripción valen porque el recuerdo es más una sensación que una imagen. Llegábamos de a dos, de a tres. Seguro que fui con mi hermana mayor y con Cástor, por esa época andabamos siempre juntos. Seguro que ahí nos encontramos con sus ex-compañeros del grafotécnico: los Néstores, Andrea y Carlitos Comparato. Debía ser por el 83 o el 84, deduzco, porque el clima era de ilegalidad, de cosa secreta, de militancia en las sombras. 

La UTPBA era por entonces una utopía. Creo que también estaban los dos Juan Carlos, también Daniel, Héctor y Lidia. Tal vez todos o tal vez sólo alguno de ellos.
El clima –me refiero al humano– era fraternal, cálido. Estábamos ahí para recuperar espacios perdidos. La dictadura nos había arrebatado todo o casi, y cada uno de nosotros intentaba construirse o reconstruirse como mejor podía. En cuanto a lo colectivo, el gremio era un buen lugar para empezar.
Esa asamblea debió ser un primer encuentro, o uno de los primeros, para unir voluntades. De mi parte, poco y nada, apenas una testigo más de aquel momento.


Más tarde participé en la convocatoria para investigar y escribir lo que después fue el libro “Con vida los queremos”, trabajo que coordinó Néstor Restivo desde la flamante Secretaría de Derechos Humanos (pionera en este tema en el sindicalismo argentino). 

Ya era la UTPBA y era la democracia, pero el miedo teñía nuestras reuniones; los milicos todavía eran fuertes, los fantasmas del terror seguían presentes. 

En el reparto de tareas me tocó bucear en la vida de Claudio Ferraris. Todavía lo llevo puesto, con sus 21 años, con sus poemas. Todavía percibo el dolor de su tío psicoanalista que no se perdonaba ¿qué? el haberlo querido demasiado. Yo hacía esta tarea sin siquiera estar afiliada,  pero la Utpba era una casa inmensa donde había lugar para todos. Para mí, que empezaba a diagramar en editoriales chicas, era un lugar de referencia donde algunos amigos mayores batallaban la cuestión gremial.

De esos recuerdos salto a este presente. La Asamblea del 29 es como un cortocircuito en mi cabeza. Debería haberlo sabido; lo vivo hace 16 años laburando en el diario La Nación, y hace 3 años lo padezco como delegada: la conducción de la UTPBA está sumida en una inmensa nada. Autista, se armó un discurso que justifica el abandono de la lucha ahí donde a diario se enfrentan trabajadores y poderosas patronales. Los patrones, fortalecidos por la ausencia de sindicato, los trabajadores huérfanos de la organización que nos ampare, peleando día a día como podemos.

¿Cómo explicar lo que esto significa en términos de cotidianeidad, con la perdida de los derechos consagrados por ley por nuestro estatuto, con el avance que las empresas monopólicas realizan sobre los trabajadores a expensas de las nuevas tecnologías y las nuevas plataformas de la comunicación sin que haya una voz fuerte de los laburantes para discutir el cambio? Sólo quienes lo vivimos a diario sabemos los costos que vamos pagando por esta orfandad, cómo se va deteriorando nuestra calidad de vida en un goteo casi imperceptible pero constante.
¿Elite? Somos trabajadores que fuimos adaptándonos a los tiempos para poder llevar el mango a nuestros hogares. Transitamos como pudimos los 90 y seguimos peleandola día a día para no quedarnos afuera de lo que sólo es una vida digna. Y el sindicato ausente.
¿Elite? Casi desaparecidas por completo las 36 horas de convenio, multiplicamos nuestras tareas hasta lo que el cuerpo y el espíritu banquen. En las redacciones se replican los casos de estrés, ataques de pánico, de angustia. Y el sindicato ausente. 

¿Elite? En las grandes empresas la discusión salarial es nula o a lo sumo una farsa donde las patronales bajan la cifra que mejor les cuadra para mantener intactas sus ganancias a costa del achicamiento del poder adquisitivo de los trabajadores. ¿Y el sindicato dónde está?
¿Elite? Las grandes empresas están en plan de achique y ningún trabajador está exento de quedar en la calle de un día para otro. 

¿Y el sindicato dónde está?
Con nosotros, con los trabajadores, seguro que no.

Así que sí, debería haberlo sabido. Me viene a la cabeza la frase "cuando no se vive como se piensa se termina pensando como se vive". Para justificar lo que se ha transformado en el medio de vida de una dirigencia atornillada a sus asientos desde hace 26 años cualquier método es válido: apodarnos, tildarnos de, poner palabras en nosotros que nunca pronunciaríamos, arrebatarnos el derecho a una representació n real a los trabajadores de prensa moviendo un aparato que ni siquiera es propio, mentir sobre quienes somos, desconocer a los delegados. 

Esta es la paradoja del gremio de la comunicación, que inventa realidades en vez de describirlas. Es probable que lo hagan convencidos de su verdad, que crean que esa realidad que se construyeron y en la que viven es la que vivimos todos. Les cuento que no, que la realidad es múltiple, que sería bueno que se sacasen las anteojeras y nos mirasen a los trabajadores como lo que somos: seguro que no el enemigo, seguro que no una elite, seguro que sí laburantes que la yugamos a diario  como cualquier hijo de vecino y que, más allá de la ideologías que cada uno tenga, transitamos esta misma realidad.


Hace poco más de ocho meses me encontré con Néstor Piccone. Una cita que se posponía a instancias de los avances de la Ley de Medios en el Congreso. Él se llevó mi relato, se comprometió a hablar con algunos compañeros históricos y dijo que después me llamaba, a ver como seguíamos. El runrún era el mismo en todo el gremio –hablo del gremio real–: se hacía cada vez más necesario recuperar el sindicato para los trabajadores reales: efectivos, colaboradores, factureros, tercerizados, los que hacemos el gremio, los que somos el gremio. Pensé –tal vez me llame la semana que viene o la otra– pero fue al día siguiente. La voz en el teléfono transmitía alegría: “Los compañeros con los que hablé dicen que hay que recuperar el sindicato. La idea es crear una agrupación. Tenemos que juntar un grupo, cinco, diez, lo importante es el compromiso”.

Yo quedé en llamarlo a Restivo. También me comuniqué con Tato, de Página 12. Se sumaron además Facundo, otro delegado de Página, Magrone, de DyN, Marina, el Darta y Pascual, compañeros de Télam, los dos últimos y Daniel de NA tambien como integrantes de la conducción de ARGRA, flavia de Canal 13 y algunos compañeros de Clarín desilusionados de la UTPBA tras el conflicto del 2000. Todos ellos venían conversando en paralelo acerca de la misma necesidad de construir una herramienta nueva para rcuperar el gremio. Mis compañeros de interna del diario La Nación apoyaron este proyecto desde el primer momento.

Todos ellos venian conversando en paralelo acerca de la misma necesidad de construir una herramienta nueva para recuperar el gremio. Mis compañeros de interna del diario La Nación apoyaron este proyecto desde el primer momento. 

La Gremial nació en el bar La Puerto Rico el mediodía del 10 o 17 de diciembre pasado. Delegados de algunos medios, militantes y ex dirigentes de la UTPBA expulsados, explicita o tácitamente, nos encontramos para fundar una alternativa nueva, todavía no tenía nombre, para el gremio de prensa. Nuestro objetivo: una UTPBA que nos represente, que llame a paritarias, que intervanga en los conflictos a favor de los trabajadores, que organice comisiones internas donde no las hay, que respalde a las existentes y que nos ayude en la árdua tarea de desterrar el miedo que instalaron en las redacciones los malos tiempos.

Seis meses después se realizó la asamblea para elegir junta electoral. Lo que allí ocurrió lo han relatado muy bien otros compañeros (ver www.lagremialdeprensa.com.ar).


A los que tuvieron que enfrentarse con el recuerdo de tiempos mejores, a quienes esta asamblea parecía cuestionarles buena parte de su historia, les agradezco el coraje, la valentía y la decisión. Había que estar ahí bancándose el desplante de viejos compañeros de ruta. Pero también había que ir a ver, a constatar, a desplegar nuevas herramientas, a hacer público y visible el cuestionamiento. A los que no nos entienden, les digo que la perspectiva para los que ustedes llaman "elite" es bastante oscura si no se produceun cambio en la política que lleva adelante la UTPBA. A los nuevos, o como si lo fuesemos, a todos, este es el espacio de lucha, el que debemos reivindicar como propioi: la UTPBA, y La Gremial nuestra alternativa.


A pelear por las representaciones genuinas, las que laburan codo a codo con los cumpas, las que los representan día a día por eso agiganta la democracia. Chau cumpas y Viva Perón carajo!!!



jueves, 8 de julio de 2010

EL GORILA ASESINO COLECCIONA CADENAS PERPETUAS

"Asesinos, la cárcel de Urquiza es su destino”


Hola cumpas, otro tiro para el lado de la justicia!!! Como dijo Hebe Bonafini:
“Llega tarde la condena, pero si no fuera por este Gobierno los asesinos estarían caminando al lado nuestro”.

Se refirió a la sentencia a prisión perpetua contra Luciano Benjamín Menéndez y otros tres represores por delitos de lesa humanidad cometidos en Tucumán. Las penas deberán cumplirse en gayola común.

Los jueces encontraron al genocida ex titular del Tercer Cuerpo de Ejército (del que dependía la V Brigada de Infantería de Tucumán) responsable de los delitos de tortura seguida de muerte (en perjuicio de dos personas) y homicidio agravado por alevosía, con el fin de lograr impunidad, en desmedro de 19 víctimas, hechos ilícitos que fueron calificados de "lesa humanidad”.


Con la misma sentencia fue condenado el ex policia Roberto Heriberto "El tuerto" Albornoz, por haber cometido delitos de lesa humanidad durante la dictadura militar, en perjuicio de 22 personas que estuvieron detenidas en la Jefatura de Policía de la provincia.

El tribunal, que en el caso de Albornoz dispuso su inmediata detención en la cárcel de Villa Urquiza, también condenó a los hermanos Luis y Carlos de Cándido (también ex policías) a 18 y 4 años de prisión (en el segundo caso, de ejecución condicional), respectivamente.

Che, el Comando Megafón siente alegría en medio de tanto recuerdo de muerte porque ve que fueron muy importante los papeles que Juan Carlos Clemente entregó a la justicia. Estos pelpas fueron hechos por el Sic, que funcionaba en la Policía, donde lo hicieron laburar (en la oficina de Archivos) luego de haberlo secuestrado en julio de 1976 debido a su militancia peronista.

En las carpetas suministradas por Clemente figuraban los nombres de 293 personas que pasaron por la Jefatura de Policía; 195 figuran con la sigla ‘DF’, lo que significaba que estaban sometidos a ‘disposición final’ (muerte), mientras que en otros casos constaba que habían quedado en libertad o que habían pasado a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.

Acá va parte de la sentencia:

Estos viejos hijos de puta que no se mueran todavía, a ver si se envenenan un poco más con el odio que destilan. Ahora sigue el juicio en Córdoba.
Más gorilas asesinos a perpetua por los 30.000 compañeros y compañeras asesinados, por los hijos y los nietos que todavía tenemos que encontrar.
Chau cumpas y Viva Perón carajo!!!!

miércoles, 7 de julio de 2010

CHE CUMPAS, SON GENOCIDAS...NI MAS NI MENOS. JUICIO A VIDELA UP1

HIJOS  DE COMPAÑEROS ASESINADOS:
MIGUEL HUGO VACA NARVAJA, 
MIGUEL ANGEL CEBALLOS
"Les vengo a comunicar que todos ustedes están condenados a muerte. Pero no se pongan contentos, porque morirán uno a uno muy lentamente, de manera que se arrepientan de haber nacido", cuentan que les comunicó a los presos políticos de la penitenciaría de barrio San Martín (UP1), el general de brigada Juan Bautista Sasiaiñ, jefe de estado mayor del área 311 -ciudad de Córdoba- en abril de 1976.

El mensaje fue contundente y quienes escucharon esa sentencia se convirtieron en "detenidos especiales". Se trataba de personas, en su mayoría militantes políticos, apresados antes del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, por lo que se encontraban a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (PEN) y con una causa judicial en marcha.

Entre ellos estaban Miguel Ángel Ceballos y Miguel Hugo Vaca Narvaja, que fueron fusilados. Sus hijos, Miguel Ceballos y Hugo Vaca Narvaja, son querellantes en la causa UP1, que comenzó a ser juzgada el viernes pasado en la Justicia Federal y que tiene como imputados a Jorge Rafael Videla y a Luciano Benjamín Menéndez.


Periodismo y política.
Hugo Vaca Narvaja (h) recuerda que su padre era abogado y que ejerció el periodismo en Radio Nacional en su juventud más temprana. "Fue defensor de presos políticos y querellante en causas de excesos policiales", comenta y trae como ejemplo el caso de Horacio Siriani, un estudiante de medicina víctima de la represión previa al golpe de 1976-.

En 1973, fue Procurador del Tesoro del gobierno peronista de Ricardo Obregón Cano que cayó en marzo del ‘74, por un golpe de estado Provincial conocido como el "Navarrazo", llevado adelante por el por entonces jefe de la Policía, Antonio Domingo Navarro e instigado desde el poder central. Este hecho histórico comienza a delinear lo que luego se plasmaría en el plan desarrollado con el Proceso de Reorganización Nacional.

Vaca Narvaja (35) fue apoderado en Córdoba del Partido Auténtico Peronista, brazo político de Montoneros y quedó preso el 25 de noviembre de 1975. Su muerte fue una de las más emblemáticas de una de las dos causas que desde el viernes pasado se ventilan en el Tribunal Oral Federal N°1 de Córdoba y que tiene sentado al banquillo, luego del Juicio a las Juntas, al dictador Jorge Rafael Videla junto a Luciano Benjamín Menéndez y a otros 23 imputados - con la causa Gontero se suman 6 procesados más-.

El 12 de agosto de 1976 Alfredo De Breuil fue testigo de los fusilamientos de Hugo Vaca Narvaja, de Arnaldo Higinio Toranzo y de su hermano Gustavo Adolfo De Breuil. "Los trasladaron a los cuatro pero dejaron a uno vivo para que cuente lo que vio", explica Vaca Narvaja hijo.

 Un militante. 
 Miguel Ceballos define a su padre como un "militante", hace un recorrido por la historia de "su corta vida" y recuerda que no pudo terminar su carrera universitaria en la facultad de Ciencias Económicas, pero que viajó tres veces a Cuba, que participó activamente del Cordobazo, sobre todo de la toma del barrio Clínicas, y que fue detenido en varias oportunidades "hasta que en marzo del ‘74 ya no salió más".

Según relata su hijo, a Miguel Ángel Ceballos (46) le decían "El viejo", porque sus compañeros eran más jóvenes y él les enseñaba códigos de supervivencia en la cárcel, aprendidos como consecuencia de haber estado privado de su libertad en reiteradas oportunidades por su activa militancia social y política que culminó en el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

El 11 de octubre de 1976, el teniente primero Nicolás Neme, por orden de Sasiaiñ, encabezó el "traslado" de Miguel Ángel Ceballos, Pablo Alberto Balustra, Jorge Oscar García, Oscar Hugo Huber, Florencio Esteban Díaz y Marta Juana González de Baronetto. Los seis fueron acribillados en un supuesto intento de fuga.

El Comando Megafón encontró la información en el diario digital La Voz, y siente que este charco de mierda en el que nos han sumergido estos asesinos -civiles, militares y curas- lentamente va encontrando un camino de justicia.
Y tiene el consuelo de ver al genocida Videla con buena salud, lo que le dice que va a sufrir en carne propia no las torturas a las que sometieron a los compañeros, pero sí el peso de la justicia. ¡Qué asco ver a estos bichos!
Chau cumpas y Viva Perón carajo!!!